Llevo días viendo ángeles:
seres minusválidos para esta vida terrenal,
que seguramente esconden, mensajes,
de una existencia superior que habita en nosotros mismos.
Por lo pronto, no recibo ningún mensaje positivo, aunque comprendo que mi pobre visión, no me permite ver más allá de mis terráqueas limitaciones.
Aunque empiezo a ir comprendiendo que para ellos hay otra dimensión de vida, que se sale de las convencionales necesidades de nuestro existencialismo.
Porque los veo sonreír, y en sus miradas hay una limpia paz, por la que quisiera adentrarme para descubrir ese otro mundo paralelo en el que al parecer, habitan.
Un mundo en el que la felicidad, no necesita condiciones especiales, porque son portadores de luz propia. Siendo igual que las flores, "felices tan solo por existir".
---------------------------------------------------------------------------------------------
Espero que algún día, la conciencia,
nos levante del sillón.
----------------------------------------------------------------------------
Porque casi todos los caminos de la búsqueda de la verdad, acaban en negocios, como: triunfalismos, religiones, espiritismos o reencarnaciones, habrá que elegir un camino de búsqueda, sin guías embaucadores, partiendo de confianzas en sinceros interiores, sin esperar encontrar absolutas conclusiones.
--------------------------------------------------------------------------------
Yo soy un ojo cerrado que siempre acompaña a tu especial mirada; "mi amor", para que tú concentración sea mejor.
-----------------------------------------------------------------------------
Los días son,
ajustadas dosis de vida.
-------------------------------------------------------------------------------
Como los pepinos
somos los humanos,
con sus partes buenas
y sus culos malos.
---------------------------------------------------------------------
Por culpa de tanto convencionalismo,
cualquier diferencia humana
es motivo de exclusismo.
Esperemos que algún día,
llegue la normalidad,
para toda diversidad humana,
que no sea el egoísmo
----------------------------------------------------------------------
Cuando nado en superficie
yo tropiezo con mis granzas,
por eso yo me sumerjo
buscándome en lo profundo
algunas ideas claras.
-----------------------------------------------------------------------------
ABADÓN
«¡No! Yo no creo en ese que no para de atormentarme. Oscura presencia que nubla siempre todos mis días.
¿Quién eres? Me pregunto, convencido de tu inexistencia.
Aunque, ¡Quién sabe! A lo peor tienes algo de verdad: ¡Maldito Abadón, culpable de todo mal!
Por eso te buscaré hasta desenmascárate.
Miraré a través de las sombras de la vida, buscando tu acechante presencia.
Estaré pendiente de todos los oscuros habitáculos, a ver si descubro tu rojiza mirada. No pararé hasta encontrarte, pesada bestia de insignificante tamaño que tanto atormentas mi paz.
Ya sé que siempre te escondes a miradas de ojos guiados, aunque yo, hoy he conseguido verte.
Sí, allí estabas, intentando disimular tú presencia detrás del húmedo vaho, aunque por suerte te delató, tu dañina mirada, cuando te vi, mirándome, desde el fondo del espejo».
-------------------------------------------------------------------------------------
EN MI INFANCIA
En mi infancia había chicharras
y rastrojos amarillos,
por los que yo caminaba,
imaginando enemigos,
a los que siempre ganaba.
Había sombreros de paja,
con manchas y agujerillos,
por donde un aire pasaba,
impregnado de olorcillos.
Había nidos entre juncos
y cangrejos en los ríos,
renacuajos en las charcas
y muchos juguetes vivos.
En mi infancia había noches,
con las sillas retrepadas,
para mirar las estrellas
mientras los grillos cantaban.
En mi infancia había un niño
que soñaba más que hablaba,
porque tenía sus amigos
en la mágica naturaleza
que siempre le rodeaba.
En mi infancia, las razones,
carecían de importancia,
lo mismo que en mi vejez,
que sabe de su ignorancia,
porque quizás pueda ser,
la vejez, segunda infancia.
----------------------------------------------------------------